lunes, 30 de diciembre de 2013

La fiesta pagana del año nuevo: Marduk - Mesopotamia

 Al igual que la “navidad” tiene su origen en la ancestral fiesta pagana de los romanos “Las Saturnales” (Saturnalias), o incluso un poco más allá, con Zagmuk, en Mesopotamia, en honor a la resurrección del dios Marduk, en la cual, los antiguos babilonios celebraban el festival de Zagmuk con sacrificios y ofrendas. La celebración del “nuevo año” forma parte de esta y otras culturas antiguas, y se considera en muchas de ellas, como un “festival” en el cual, se tienen que dejar las cosas del pasado atrás, y afrontar una nueva etapa, llena de buenas vibras y energía, mediante la elaboración y práctica de algunos rituales. Si bien es cierto, hoy, ya no se danza o se practican rituales extraños, igual, en muchos países, siguen conservando algunas supersticiones para celebrar el fin de año, por ejemplo, las “doce uvas” que tiene un origen español, pero en muchos países latinoamericanos, se sigue practicando.
Cuando indagamos en la historia de “la celebración del año nuevo”, una primera fuente nos llega aproximadamente del año 3.000 a.C. en Mesopotamia. Si seguimos indagando, nos llevaremos muchas sorpresas, porque no solo la festividad del “año nuevo” proviene de ahí, sino también de otras antiguas culturas, como la sumeria, los acadios, etc. En el caso de los antiguos babilonios, se sabe que ellos fijaban su comienzo de año entre los meses de marzo o abril, basados en calendarios agrícolas, y en estas fechas, era donde precisamente celebraban un festival llamado “Akitu”, cuyas celebraciones giraban en torno al máximo dios del panteón babilónico, el gran Marduk (dios dragón) y lo celebraban en su templo (Esagila), un templo muy enorme, el cual se dice, que “probablemente” haya sido el que inspiró a los hebreos y su historia de la torre de babel. 
¿En qué consistía este festival de “año nuevo”?
Todo comenzaba cuando el sumo sacerdote de Marduk, en ese templo de Esagila, daba la bienvenida y la proclamación del gran dios. El pueblo babilonio dejaba su trabajo, abandonaba su casa por una semana y de ese modo, poder disfrutar de la gran festividad y el espectáculo que había en el pueblo. Luego, el rey de Babilonia, iba al templo del dios Marduk, se arrodillaba ante él y colocaba sus armas y su cetro, como muestra de sumisión y humildad, declarando no haber pecado nunca contra el dios. Durante los demás días, personas de distintos pueblos babilónicos venían a rendir cuentas con el gran dios Marduk, llevando a sus dioses (sus estatuas) con ellos, para luego “asearlos” y ungirlos con aceita, para después dejarlos purificados ante presencia de Marduk, pero para ello, organizaban una pequeña procesión. Y ahí, precisamente, era el momento para dar inicio al festival del año babilonio. Los antiguos babilonios, danzaban en las calles, iban vestidos con sus mejores prendas, todo eso mientras se dirigían al templo del dios Marduk. Por último, cada divinidad entonaba un cántico distinto, según fuera el carácter del dios lujurioso. Y aproximándose, ad portas para el año nuevo, se anunciaban grandes épocas venideras llenas de fortuna y abundancia, de ese modo, el pueblo babilónico quedaba satisfecho con sus dioses, y sobre todo, con el gran dios Marduk, por esta nueva etapa (nuevo año).
Por último, luego de haber estado con Marduk en el templo, los antiguos babilonios retornaban en caravanas a sus hogares, pero muy alegres, porque el pacto con el dios Marduk había sido renovado, y con el, el orden del mundo y sobre todo, la conservación de la vida del hombre.

¡Marduk les desea un feliz año 2014!

martes, 24 de diciembre de 2013

Algunos sabios consejos de Séneca

Lucius Annaeus Seneca, quien era conocido como "Séneca el Joven". Nació en Córdoba, 4 a.C. y falleció en Roma, el año 65 d. C. 

Fue un filósofo, político, orador y escritor romano, conocido por sus obras de carácter moralista. Hijo del orador Marco A. Séneca, fue Cuestor, pretor y senador del Imperio Romano, durante los gobiernos de Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, además de Ministro, tutor y consejero del emperador Nerón.

Séneca destacó tanto como pensador e intelectual, así como político. Consumado orador, fue tanto una figura predominante de la política romana durante la era imperial como uno de los senadores más admirados, influyentes y respetados, y fue foco de múltiples enemistades y benefactores, a causa de este extraordinario prestigio.

De tendencias moralistas, Séneca pasó a la historia como el máximo representante del estoicismo y moralismo romano durante la plena decadencia de la república romana en la cual vivió. Cuando la sociedad romana había perdido los valores de sus antepasados y se trastornó al buscar el placer en lo material y mundano, dando lugar a una sociedad turbulenta, amoral y antiética, que al final la condujo a su propia destrucción.


Algunos consejos de Séneca para la vida:

1. Hay que suavizar todas las cosas y hay que sobrellevar todas con buen ánimo.

2. Nuestra vida se extiende mucho para quien sabe administrarla bien.

3. Nada puede ejercitarse bien por un hombre ocupado, ni la elocuencia, ni las artes liberales, pues cuando un espíritu es distraído, no cobija nada muy elevado, sino que todo lo rechaza como si fuese inculcado a la fuerza.
4. A los hombres más poderosos, los que están situados en altos cargos, se les escapan palabras en las que anhelan el descanso, lo alaban, lo prefieren antes que a todos sus bienes.

5. Aquel que dedica todo el tiempo a su propia utilidad, el que dirige cada día como si fuese el último, ni suspira por el mañana, no lo teme.

6. Debe conservarse con sumo cuidado lo que no se sabe cuando va a faltar.

7. El mayor impedimento para vivir es la espera, porque dependiendo del mañana se pierde el hoy.

8. Este camino de la vida, continuo y apresuradísimo, que, en vela o dormidos, recorremos al mismo paso, no es visible a los hombres ocupados sino hasta que han llegado al final.

9. Es propio de una mente segura y tranquila el recorrer todas las partes de su vida. Los espíritus de las personas ocupadas, como si estuviesen bajo un yugo, no pueden volver, ni mirar hacia atrás.

10. El tiempo presente sólo pertenece a los hombres ocupados, el cual es tan breve que no puede atraparse, y este mismo se les sustrae, turbados como están en sus muchas ocupaciones.

11. Hay que ser indulgentes con el espíritu, y hay que darle descanso una y otra vez.

12. Es ocioso aquel que tiene sentido para su ocio.

13. No son ociosos aquellos cuyos placeres encierran buena parte de trabajo.

14. De todos, sólo son ociosos quienes tienen tiempo libre para la sabiduría, pues no sólo defienden bien su vida: cualquier tiempo lo añaden al suyo.

15. La vida más breve y más llena de inquietudes es la de aquellos que olvidan el pasado, miran con indiferencia el presente, temen el futuro.
16. La vida de quienes preparan con un gran esfuerzo lo que poseerán con un esfuerzo mayor es desgraciada. Con gran trabajo consiguen las cosas que quieren, con ansiedad mantienen las que han conseguido, entretanto no hay ningún cálculo del tiempo, de ese que no va a tornar nunca más.

17. No esperes hasta que las circunstancias te dejen en libertad, sino sepárate tú mismo de ellas.

18. Es enemigo de la serenidad un compañero perturbado y que se lamenta de todo.

19. Hay que pensar cuánto más leve sea el dolor de no tener que el de perder, y comprenderemos que a la pobreza le corresponde un tormento menor en cuanto es menor la posibilidad de mermar.

20. Habituémonos a desprendernos de la pompa y a valorar la utilidad de las cosas, no sus adornos.

21. En todas partes es un vicio lo que es excesivo.

22. Da entrada a la razón en las dificultades: pueden ablandarse las circunstancias duras, dársele amplitud a las estrechas y las graves oprimir menos a quienes las soportan con elegancia.

23. No envidiemos a los que están situados por encima de nosotros: las cosas que parecían más excelsas se derrumbaron.

24. Quien tema a la muerte, no hará nunca nada por un hombre vivo, pero quien sepa que este hecho estaba pactado en el mismo momento en que fue concebido, vivirá según la ley de la naturaleza, y, a su vez, con la misma fortaleza de espíritu, se mantendrá firme para que ninguna cosa que le suceda sea inesperada.

25. Es más tolerable y más fácil no adquirir que perder.

26. Que no se apodere de nosotros la inconstancia, vicio en extremo enemigo de la serenidad.

27. Quien se dedica a muchas cosas, a menudo entrega a la suerte el dominio de sí mismo.
28. Es propio del hombre reírse de la vida antes que lamentarse.

29. Es mejor aceptar con tranquilidad las costumbres públicas y los defectos humanos, y que no se escapen involuntariamente ni la risa ni las lágrimas.

30. En tus males conviene que te conduzcas de tal modo que des al dolor sólo cuanto la naturaleza ordene, no cuanto ordene la costumbre.

31. No es grata y segura la vida de quienes viven siempre bajo una máscara.

32. Hay que mezclar y alternar estas cosas: la soledad y la compañía de la multitud.

33. No hay que tener la mente en la misma tensión constantemente.

34. Hay que dar un alivio a nuestros espíritus: tras haber descansado surgen los mejores y más vivos proyectos.

35. A través de las ocupaciones se pasa la vida.
36. Ante todas las cosas es necesario evaluarse a uno mismo, porque las más veces nos parece que podemos más de lo que en verdad podemos.

37. Los patrimonios, causa máxima de las aflicciones humanas.
38. La mejor medida del dinero es no caer en la pobreza ni alejarse demasiado de la pobreza. 

39. La muerte en sí no es gloriosa, pero lo glorioso, es morir con honor.

40. ¡Qué tarde es comenzar a vivir cuando hay que abandonar la vida! 

martes, 17 de diciembre de 2013

FANÁTICO : Etimología y significado

Breve análisis etimológico de la palabra "fanático"

                                                                                                            Por: David Efraín Misari Torpoco (*)

Muchas personas tienen la mala costumbre de llamar "fanático" a cualquier individuo que pregone o profese admiración por alguna persona o alguna cosa, siendo el sentido más habitual, designar "fanático" en el campo religioso. Pero empecemos por el origen y significado de la palabra "fanático".

El término "Fanático", proviene del latín fanaticus, el cual deriva de la palabra fanum que significa "templo" o "santuario". Los antiguos romanos, relacionaban este término con el verbo "for","fari", que venía a significar "hablar solemnemente en público". 

FANUM, propiamente hablando, venía a ser un lugar sagrado por consagración o designación oracular, y este término era empleado para aquellos lugares en que se veneraban y se rendía culto a los dioses (paganos) de la mitología en la antigua Roma y Grecia, durante los tres primeros siglos antes de la era cristiana.

Muchos académicos y estudiosos de las lenguas clásicas y semíticas, sobre todo algunos renombrados indoeuropeístas, sostienen que la palabra latina fanum, contiene la misma raíz indoeuropea *dhes-  vinculada a conceptos o nociones de carácter religioso, lo cual dio origen en griego, a la palabra "Theos" (dios).

Retomando el vocablo FANATICUS, encontramos también en la historia de las lenguas, que esta palabra designaba -en primer lugar- a un servidor de algún templo o fanum, como los porteros o vigilantes nocturnos que velaban con gran celo, estos santuarios, eran conocidos. Y poco tiempo después, empezaron a relacionar este término (fanaticus) solamente para aquellos adeptos exclusivos de un templo, santuario o divinidad.

Por último, debo decir que durante el siglo I a.C., se desarrolló un verbo "fanor" y luego "fanari", que tenían como significado "estar poseído por un espíritu o fervor divino, delirante y  frenético", lo cual generó un nuevo sentido para la palabra fanaticus (esto es, delirante, lleno de fulgor religioso). Algunos estudiosos del griego, han podido identificar, que esta palabra también podría provenir de "phainos" o "phaino", que venía a ser como una especie de "exaltado religioso", con el cual se designa a un fanático.

Es así, como a partir del siglo I y II, luego de la muerte de Cristo, los primeros cristianos empezaron a ser llamados "fanáticos" por los romanos, al hablar y dar testimonio de Jesús.

Comentario personal:

Debe quedar en claro, que esta palabra "fanático", solo puede ser usada o empleada en el ámbito religioso y para los religiosos que actúan de manera exagerada o llegan a un grado extremo de considerar sus propias creencias al punto de imponerlas a los demás a la fuerza o recurriendo a métodos extremistas.

En el mundo, cada persona tiene la plena libertad de creer en lo que desee creer o considere correcto. Para el cristiano, creer en Dios y depositar la fe en Jesús (aceptándolo como su salvador), no debe ser muestra de un fanatismo, buscando imponer a los demás su propia fe o creencia. El verdadero cristiano, no impone nunca su creencia, solo la comparte, pero entiende a su vez, que al final, es solo la persona, quien decide creer o no en Dios. Un cristiano que llegue al extremismo religioso, fácilmente se convertirá en un fanático y perderá su camino, como también su propósito. Un verdadero seguidor de Cristo, no debe actuar de manera fanática, sino de manera prudente.

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(*) Escritor, ensayista, investigador y filósofo peruano.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Amo a la mujer

Amo a la mujer. 
En ella, me gusta su independencia, 
su cultura, su poesía,
su canto y su hermosura.

Amo a la mujer.
En ella puedo encontrar una compañera
con la cual hacer mil locuras
como también, sentarnos y mirarnos
sin cruzar palabras, porque nuestras miradas
lo dicen y expresan todo.

Amo a la mujer.
En ella, puedo encontrar encanto, magia,
ternura, alegría, pero también tristeza,
confusión, nostalgia y melancolía,
pero no por eso, dejaré de amarla.

Amo a la mujer.
Porque lo que más valoro en ella,
no es su aspecto angelical, ni su belleza,
sino su espíritu sagaz, su actitud positiva
y su libertad.

Amo a la mujer.
Porque se proviene de ella
y se sufre mucho, cuando una madre nos deja,
Porque una madre es quien nos enseña
a no faltar jamás una promesa.

Amo a la mujer.
Porque en ella encuentro un universo infinito,
y a su vez, un microcosmos desconocido,
sin la mujer, la luna no sería luna,
y el verso, no tendría canto.

Amo a la mujer.
Sin la mujer, el poeta no se inspiraría nunca,
el pintor, no retrataría la belleza,
el cantante, se perdería en su voz
y el filósofo, no tendría amor.

Amo a la mujer.
Porque sin el amor que uno siente
hacia ella, uno solo tendría coito,
pero jamás experimentaría realmente,
lo que es hacer el amor.

Amo a la mujer.
No la amo, para quedar bien con ella,
no la amo, para enamorarla,
la amo, porque sin la mujer,
la existencia de un varón, sería...la nada.


















Título: Amo a la mujer.
Escrito por: Efraín Misari.
Modelo de la imagen: Fátima Correa
Diciembre 2013.



jueves, 31 de octubre de 2013

Distopía


Una palabra que aparentemente no tendría aplicación en una sociedad que cada vez más, se va perdiendo. Sin embargo, parece que cada día más, vamos viviendo en una distopía, alejándonos años luz, de una utopía.

Distopía, viene a ser un término creado para dar a conocer una sociedad ficticia que es indeseable en sí misma. Se habla de una sociedad mala, algo indeseable. Generalmente se acuña el término a sociedad distópica como punto central de interacción humana, en una novela, ensayo, cuento o cine. 
Si nos remitimos a la etimología del término, vemos que las raíces de la palabra “distopía” nos llevan a la cultura anglosajona, donde esta noción conceptual tiene su base. Sin embargo, este término, proviene de la construcción de dos voces griegas /dis-topía/ de un prefijo adverbial /dis/ que significa “mal” y de un sustantivo /topos/ que significa “lugar”. Antes de la existencia de este término, ya existía la palabra “utopía”, que fue acuñada por Tomás Moro, quien sacó el término de raíces griegas /ou-topos/ (utopía, que significa “no lugar” o “lugar que no existe”, el cual era empleado para hablar de sociedades “ideales o perfectas”).

Pero ¿cómo llegó la construcción de dos voces griegas /dis/ y /topos/ a la cultura anglosajona? Para esto, encontraremos una fuente de primera mano en el Diccionario Inglés de Oxford, el cual nos dice que este término “distopía” fue establecido a finales del siglo XIX por el filósofo John S. Mill, quien a su vez empleaba el sinónimo creado con Bentham cacotopía (proveniente del adjetivo /kakós/ = malo). Entonces se podría decir que la “distopía” viene a ser como una “utopía negativa”, en donde la realidad que transcurre, es distorsionada y llevada a cabo por elementos antitéticos contrarios a los de una sociedad perfecta. Lo utópico o lo distópico, puede ser indicado a lo “deseable” e “indeseable”. Es así como en las novelas, por ejemplo, tenemos a que las sociedades distópicas son producto de una negativa tendencia social, un contexto en el cual las situaciones que se desenvuelven son indeseables y repudiables. Muchos escritores las emplean a manera de sátiras, para que el lector pueda estar advertido que no tiene sentido alguno vivir en una sociedad distópica, porque estas al final, llevan a consecuencias extrapoladas y nefastas, incluso muchos de ellas son situaciones hostiles en las que los personajes se ven envueltos.
En el mundo real, se podría decir que una distopía tiene mucho que ver con el contexto y la situación política-social en la que se vive o atraviesa una sociedad. Un claro ejemplo de esto, lo vemos en la historia, a mitad del siglos XX, donde se daban a conocer los primeros sucesos peligrosos que provenían del socialismo de Estado, producto de una gran mediocridad en el control de las masas y la interrupción de la evolución en las democracias liberales que buscaban sociedades totalitarias, cayendo en un mal manejo de consumismo y aislamiento. Obras como las de Robert Hugh, Señor del Mundo o Fahrenheit 451 de R. Bradbury, son claros ejemplos del caos o la mala conducción que impera en una sociedad determinada. Con el tiempo, las grandes empresas transnacionales, son las principales fuentes capitalistas que generan y provocan un contexto distópico, debido a los grandes manejos de la tecnología, donde poco a poco estas van abarcando la vida del hombre. Esto también se ve reflejado en muchas novelas, como La chica mecánica de Paolo Bacigalupi.

Toda distopía siempre termina en caos y desgracia. Las sociedades actuales cada vez más, parecen marchar a una “nueva era” en que la tecnología y las grandes empresas capitalistas van absorbiendo, no solo el mercado, sino también las decisiones y elecciones de los individuos. En palabras de Stuart Mill, el ser humano se distingue ante todo por su capacidad de elegir, ya que esta es la principal cualidad distintiva que sustrae al hombre de la naturaleza y la aleja de ella, para incorporarlo al reino de la cultura. Pero cada vez, parece que poco a poco el hombre va perdiendo su capacidad de elección, para caer y ser víctima de las neo-sociedades distópicas. En suma, el ser humano no debe olvidar que es un ser impredecible, y esta misma condición, hace que diariamente tena que renovarse los fines de la cultura y que todo cuerpo social normativo que intenten sujetar o reducir su soberanía le sea extraño. Esperemos que la realidad de una sociedad distópica, no supere a la ficción.

Referencias y material sobre sociedades distópicas:

·         Señor del Mundo – Robert Hugh.
·         Fahrenheit 451 – Ray Bradbury.
·         1984 – George Orwell.
·         Mercaderes del Espacio – Frederik Pohl y Cyril M. Kombluth.
·         Nosotros – Yevgueni Zamiatin.
·         Un mundo feliz – Aldous Huxley.
·         Traición (2005) – Scott Westerfield.
·         La chica mecánica – Paolo Bacigalupi.
·         La ciudad del gran rey – Oscar Esquivias.
·         Snow crash (1992) – Neal Stephenson.
·         La carretera (2006) – Cormac McCarthy.
·         La naranja mecánica – Stanley Kubrick.


viernes, 25 de octubre de 2013

Secretos de Friedrich Nietzsche

 DIEZ COSAS QUE QUIZÁS NO SABÍAS DE FRIEDRICH NIETZSCHE:

1.- A los 20 años comenzó a estudiar Teología (su padre era Pastor luterano) y su primer escrito,que luego destruyó, era en defensa de la existencia de Dios.

2.- Nietzsche renunció a su ciudadanía alemana, manteniéndose durante el resto de su vida oficialmente sin nacionalidad alguna.

3.- Discutía frecuentemente con su hermana Elizabeth, por causa de su cuñado al que criticaba por ser "demasiado antisemita" (misma crítica le hacía a Wagner).

4.- En sus escritos consideraba al Estado como un "monstruo" que había que hacer desaparecer.

5.- Acostumbraba debatir con otros pensadores en casas de clase alta, donde el "premio" era acostarse con alguna de las mujeres de la reunión.

6.- Los caballos influyeron decisivamente en su vida: uno de ellos en su juventud al golpearlo tornó más frágil su salud y otro al defenderlo en Turín de la golpiza de su dueño, provocó el desvanecimiento de Nietzsche y su posterior colapso mental.

7.- Su último escrito, fue una pequeña anotación que se encontró en su traje. Decía textualmente: "he olvidado mi paraguas".

8.- La primera edición de: "Así habló Zarathustra" fue de 40 volúmenes, la mayoría regalados entre familiares y amistades.

9.- El objeto mayor de sus críticas no fue el cristianismo, ni Dios, ni los judíos, sino la cultura alemana moderna.

10.- En realidad la palabra "superhombre" nunca fue dicha o postulada por Nietzsche sino "übermensch" que significa: "la superación de lo humano" o "ultrahumano" hablar de un "superhombre" sería una contradicción pues el afirmaba que la humanidad debía ser superada, no exacerbada.



viernes, 13 de septiembre de 2013

Mitología Griega: La hermosa princesa Ariadna


La mujer que cautivó el corazón de un héroe y luego de un dios, la más hermosa de todas las princesas griegas, su nombre griego significa "La más pura", mientras que en latín significa "La libre" o "la mujer libre".

Ariadna

Hija del poderoso Minos, rey de Creta y de la bella Pasifae, quien fue hija del dios Helios (dios del Sol). El mito narra la breve historia de Ariadna, dentro de la aventura de Teseo, quien fue a Creta desde Atenas, con un grupo de catorce jóvenes para matar al minotauro, una criatura mitad hombre y mitad toro, quien vivía encerrado en los confusos pasadizos de un laberinto
Se cuenta que cuando Ariadna vio a Teseo, se enamoró de él y le ofreció su ayuda, con la condición que Teseo se casara con ella y vivan juntos en Atenas. El Héroe aceptó su condición y ella le dio un ovillo de hilo, que había recibido de Dédalo, el arquitecto, inventor y diseñador del laberinto. Ariadna le explicó a Teseo que debe sujetar un extremo en la puerta y poco a poco ir devanando el ovillo, mientras va entrando al laberinto para no perderse y saber como regresar. Una vez que Teseo se encontró con el minotauro, tuvieron una lucha, pero al final, el héroe ganó y mató a la horrenda criatura. Luego, recogió el hilo y salió de ese lugar. Teseo embarcó a Atenas con Ariadna y  los compañeros sobrevivientes que iban a ser entregados al minotauro.  A mitad del camino, se detuvieron en la isla de Naxos y de acuerdo con una antigua leyenda, Teseo dejó a Ariadna en esa isla, mientras ella dormía.
Existe otra leyenda - según Hesíodo - que narra la aparición del dios Dioniso en esa isla y viéndola dormida, la poseyó. Producto de ello, tuvieron muchos hijos, como Estafilo y Enopión ("el que bebe vino") y luego, ella fue ascendida a los cielos transformándose en una constelación (Corona Borealis).
Otros poetas de la antigua Grecia, nos narran que Ariadna vivió un tiempo con Dioniso y le fue fiel. Luego, Perseo mataría a Ariadna. En otros textos antiguos, se dice que ella se ahorcó de un árbol, o que Artemisa la mató, por no querer vivir con Dioniso, quien la acusó, pero esto no tendría sentido, porque también se cuenta que una vez muerta, Dioniso, descendió al Hades y encontrando a su madre también (Sémele), se las llevó consigo al Olimpo.
Algunos investigadores, nos dicen que Ariadna fue adorada en Naxos, Delos, Chipre y Atenas, incluso rendían un culto especial a ella, como una especie de "diosa de la fertilidad". Otros investigadores, sostienen que existieron dos Ariadnas, una que se enamoró de Teseo y otra que fue mujer de Dioniso, a la cual Perseo mató. 

Por último, en la mitología romana, era conocida como "Libera", diosa de la fertilidad y formaría parte de la triada de dioses, junto con Ceres y Liber "El padre libre"




    

lunes, 9 de septiembre de 2013

Nuestra Biblioteca Nacional (Perú)


Con total acierto, Umberto Eco nos decía que "El mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee". Si meditamos sobre estas palabras, podemos decir que en nuestro país, la biblioteca nacional no es la excepción. Empecemos por hablar sobre nuestra biblioteca y el inmenso tesoro literario que en sus estantes se guardan.
Nuestra biblioteca nacional se fundó en el Cercado de Lima, mediante un decreto del 28 de Agosto de 1821, que lleva la firma de don José de San Martín. Esta iniciativa fue por su ministro de guerra, Bernardo de Monteagudo, quien donó todos sus libros. San Martin, quien luego de presenciar dicho acto, dijo "Uno de los medios más eficaces para poner en circulación los valores intelectuales, es la biblioteca nacional", quien además donó también 700 ejemplares más.

Fueron 11 mil libros que provenían de las confiscaciones que hizo el gobierno del virreinato peruano a la orden de los jesuitas, los cuales contaron en sus inicios. Sin embargo, nuestra biblioteca sufrió dos grandes saqueos. El primer saqueo se produjo por el ingreso de las tropas realistas a Lima, entre los años 1823 y 1824, mientras que el segundo saqueo ocurrió entre los años 1881 y 1883, durante la invasión chilena a la capital. Los soldados del vecino país, robaron esculturas, pinturas, objetos científicos y miles de libros, algunos de los cuales terminaron en manos de militares y otros en las del Estado chileno (Santiago).  

En el año 1883, Ricardo Palma fue nombrado director de la biblioteca nacional y de los 35 mil libros que había antes de la invasión chilena. Nuestro escritor, realizó una campaña de recolección de libros de casa en casa y por ese motivo es llamado "El bibliotecario mendigo"
El 10 de mayo de 1943, ocurrió un incendio, lo cual destruyó el tradicional local de la biblioteca nacional ubicado en la Av. Abancay, para ese entonces. Nuestro historiador peruano Jorge Basadre, fue nombrado como director y logró la reestructuración del material bibliográfico, la formación técnica del personal y la reconstrucción del edificio. De este modo, Jorge Basadre, es el Padre de la bibliotecología peruana.
En el año 2007, Chile devolvió apenas unos cuantos libros a la biblioteca peruana. 
Actualmente sus dos locales quedan en la Av. Abancay y en San Borja.




sábado, 6 de julio de 2013

Mitología griega y latina: El origen de Lucifer

Hace unos años, cuando llevé cursos especializados en mitología griega y romana, pude estudiar gran parte del origen de "Lucifer". Inmerso en su estudio, quise investigar el porqué este "maléfico" personaje llamado por muchos "Lucifer", es considerado un "ser maligno". Grande fue la sorpresa que me llevé, cuando leí (revisé) la enciclopedia de la mitología griega de Guus Houtzager, en la cual encontré que la figura de "Lucifer" (tal como lo conocemos ahora) formaría parte de un mito.

Así es, Lucifer es un mito. Lucifer pertenece a la mitología romana, pero tiene un equivalente en la mitología griega con el nombre de "Eósforo", "Fósforo" o "Héspero". 

Cuando me propuse a investigar en la mitología griega sobre "Eósforo" (en algunos libros y grandes enciclopedias sobre mitología, lo encontrarán como "Héspero", que viene a ser el mismo), me llevé otra sorpresa, la cual fue, que los antiguos astrónomos y físicos (filósofos naturalistas) griegos, creían que Eósforo (Lucifer) tenía un hermano llamado "Héspero" y pensaban que "Eósforo" conocido también como "Fósforo" y "Lucifer" era el dios del alba, y "Héspero" era el lucero del atardecer. Esto significaba, que había un dios del amanecer llamado "Eósforo" y un dios del atardecer llamado "Héspero", pues ellos, no se dieron cuenta que se referían a la misma deidad. Con el paso de los siglos, la mitología identificó que "Eósforo" (Lucifer) y "Héspero", eran el mismo dios. 


Los romanos siendo más concretos, denominaron al "dios de la mañana", como el lucero de la mañana y la nombraron "AURORA", mientras que al lucero vespertirno, del atardecer, lo llamaron VESPER (significa "tarde", o "cena"), pero nuevamente debemos aclarar que tanto "Aurora" y "Vesper" eran consideradas en la antiguedad romana y griega, como diferentes deidades.

Es así como Héspero (Vesper) era conocido dentro de la mitología griega como "el lucero vespertino" y Lucifer -en la mitología romana- su hermano, era el "gran lucero". Ambos guardando siempre una relación con Venus. Estos dos hermanos, Héspero y Eósforo (Lucifer), fueron hijos de diferentes padres, Héspero tenía como padre a Céfalo (un mortal), mientras que Lucifer (Eósforo), tenía como padre a Astreo, quien era un titán de la segunda generación, además, el escritor romano Cayo Julio Higino -quien a su vez daba clases de filosofía en su época- nos ofrece un dato muy interesante, pues narra que Astreo descendía directamente del Tártaro y de Gea, y no debemos olvidar que el "Tártaro" significa "mundo de las tinieblas",  "mundo oscuro", o "inframundo". Entonces, asociaron todos estos datos y terminaron con el nombre de LUCIFER o "lux-fero" que quiere decir "portador de la luz" o "el que lleva la luz".  Y quizá, como su padre Astreo descendía del "Tártaro", extrajeron esta figura y establecieron que "Lucifer" se encuentra en "un mundo de las tinieblas" (inframundo). Incluso encontramos arquetipos en mitologías antiguas, como la egipcia y el dios "SETH", conocido como el "dios de la oscuridad", "del desorden", entre otras nominaciones. 

Sin embargo, hay más.

¿Sabes de dónde sacaron los católicos que "lucifer", luego llamado "satán" o "el diablo", tenía dos cuernos, barbas (de chivo) o incluso lo comparaban con un "macho cabrío" (pentáculo)? 

Los primeros padres de la Iglesia católica, se dieron cuenta que las personas desobedecían las reglas sociales y aún peor, las normas de su iglesia. Ante tanta desobediencia, se vieron forzados de "crear" una representación gráfica del "temible" lucifer de la biblia, para que castigara a los malos. Entonces, recurrieron a la mitología griega y encontraron en el dios Pan, la imagen perfecta para representar al mal. 

El dios Pan (Fauno, para los romanos), era el dios de los pastores y los rebaños en la mitología griega. Pero los primeros padres de la iglesia tomaron en cuenta, las siguientes características de Pan, para crear la figura del diablo.

El dios Pan -en la antigua Grecia- era caracterizado por:

1. Ser (también) el dios de la fertilidad y LA SEXUALIDAD masculina desenfrenada. También el dios de las brisas, del "amanecer y el atardecer" (¿Lucero del alba?)
2. Dotado de un gran apetito sexual, se dedicada a perseguir en los bosques a las ninfas y a los muchachos, para "tentarlos" al deseo, a la lujuria y a los placeres desenfrenados.
3. Los poetas griegos decían que Pan, poseía dones proféticos (como un adivino), además de ser "curandero" (como un "médico brujo" o quizá un "hechicero").
4. Correteaba y espantaba a los hombres. Y como el dios Pan espantaba a los hombres, provocaba en ellos "pánico". Al final lo que buscaba eran mujeres jóvenes y virgenes para satisfacer su apetito sexual. 
5. Al dios Pan, le agradaba esconderse entre "las sombras" de los bosques.
6. En la antigua Arcadia, el dios Pan, era no solo venerado, sino también se aproximaba a la noción de un  "demonium meridianum" (demonio del medio día).

Pero fueron los antiguos arcadios, quienes rendían culto al dios Pan. También está demostrado, que al dios Pan, le rendían culto al norte de Israel, en un lugar llamado "Panias". 

Por último, toda esta historia de este divertido mitológico dios Pan, lo encontramos en los antiguos ritos de fertilidad que fueron asumidos a partir del siglo V por las Bacantes, los mismos que duraron hasta la entrada de la edad media, razón por la cual, desde esa época (hasta nuestros días), la imagen tradicional del dios Pan, se asocia con la imagen del diablo (lucifer) en forma de macho cabrío (también puede verse esto en los aquelarres). Así fue como recogieron el nombre de "Eósforo" para "Lucifer" y tomaron al dios Pan, como prototipo para la construcción del personaje cornudo con barbas de chivo.  

Pero lo real de todo esto, es como sigue:

En la antigua astrología romana, la noción de la antigua stella matutina, traducido como "lucero del alba" en oposición a la stella vespertina o "lucero de la tarde", de donde sale el nombre de "véspero", ideal para dar origen a la mitología del dios Véspero, nombres que remitían al planeta Venus, que según la época del año, se puede ver más cerca del horizonte antes del amanecer o después del atardecer. Esto era también conocido por otras culturas ancestrales - más antiguas - a la cultura romana, como por ejemplo, la cultura babilonia y sobre todo la egipcia.

Estos datos sobre la "creación" (invención) de "Lucifer" por parte de la Iglesia Católica, tomando como prototipo iconográfico al dios Pan, nunca se lo dirán a sus feligreses. Puede ser que no lo sepan, o simplemente que no les conviene decir que la figura de "Lucifer" (como el personaje de color rojo, barbas de chivo y cuernos) proviene/nace de un mito romano y que este a su vez, nace del mito griego de "Eósforo", porque sino toda la invención de "Lucifer, rey de las tinieblas", se le viene abajo, como tampoco existe el denominado "infierno" que tanto hablan los católicos.

Por último, vivimos en un mundo donde el enemigo existe, pero no bajo la forma de la iconografía pagana antigua, ni bajo la forma del dios Pan. El verdadero Satanás, trabaja de muchas maneras para hacer caer a los verdaderos hijos de Dios, pues el mundo está lleno de maldad, puesto que está bajo su gobierno. El verdadero cristiano, debe ser prudente, cauteloso y guardar los mandamientos de Dios, como también dar testimonio de Cristo, solo así, podrá vencer cualquier obstáculo en la vida y obtener la salvación.

(En la última imagen el mosaico romano del dios "pan" o Fauno)

lunes, 10 de junio de 2013

Frases de Virgilio


Publio Virgilio Marón, conocido como VIRGILIO (Vergilius), nació el 15 de Octubre del año 70 a.C. y falleció en el año 19 a.C. Fue un poeta romano (autor de las "Bucólicas", "Georgicas" y "La Eneida") además estudió Filosofía, matemáticas y retórica. Se interesó también por la astrología, medicina, zoología y botánica. Influido por el epicureísmo, temirnó siguiendo un platonismo místico. Sus obras literarias se consideran las más perfectas síntesis de las corrientes espirituales de Roma, además de contar con una gran perfección estilística. Fue amigo del poeta Horacio y Octavio (antes de convetirse en Augusto). Fue sepultado a los 51 años en Nápoles.

Aquí algunas de sus frases y citas más célebres:

1. Tantae molis erat romanam condere gentem.
    (Fue una tarea difícil fundar Roma)

2. Furor arma ministrat.
    (La ira improvisa las armas)

3. Durate et vosmet rebus servate secundis.
    (Resistid y reserváos para días más felices)

4. Ab uno disce omnes.
    (A partir de uno, se sabe de todos los demás)

5. Dis aliter visum.
    (Visto por los dioses de otro modo)

6. Agnosco veteris vestigia flamma.
    (Reconozco las huellas del antiguo fuego)

7. Varium et mutabile semper femina.
    (La mujer siempre es cambiante)

8. Hos successus alit: possunt, quia posse videntur.
    (El éxito los hizo fuertes: fueron capaces, porque lo parecían)

9. Facilis descensu averno.
    (Fácil es la bajada a los infiernos)

10. Consanguineus leti sopor.
      (El sueño es hermano de la muerte)

11. Pedibus timor addidit alas.
      (El temor le pone alas a los pies)

12. Sic itur ad astra.
      (Así se va hacia las estrellas)

13. Breve et irreparabile tempus omnibus est vitae.
      (El tiempo de vivir, es para todos, breve e irreparable)

14. Trahit sua, quemque voluptas.
      (A cada cual le vence su pasión)

15. Latet anguis in herba.
      (La serpiente se oculta en la hierba)

16. Nunc scio quid sit amor.
      (Ahora sé lo que es el amor)

17. Non omnia possumus omnes.
      (No todos somos capaces de todo)

18. Labor omnia vicit.
      (El trabajo puede con todo)

19. Fugit irreparabile tempus.
      (El tiempo se va para no volver)

20. La memoria de la desgracia es dulce, y sirve de recreo en la prosperidad.

21. ¡Feliz el que ha llegado a conocer las causas de las cosas!
       (Felix qui potuit rerum cognoscere causas)

22.  Audaces fortuna iuvat.
       (La fortuna favorece a los valientes) /Eneida X, 284/

23. Discite iustitiam, moniti, et non temnere divos.
      (Aprende justicia ¡Oh vosotros advertidos! Y a no despreciar a los dioses) /Eneida, VI, 620/
      *Frase de Flegias castigado en los infiernos. La tradición afirma que un demonio afirmó que era el mejor
        verso de Virgilio.

24. Fata viam invenient.
      (El destino se abre sus rutas)

25.  Flectere si nequeo superos, Acheronta movebo.
       (Si no puedo persuadir a los dioses del cielo, moveré a los de los infiernos) /Eneida, VII, 312/

26. Nimium ne crede colori.
      (No confíes mucho en los colores/belleza/) /Bucólicas, 2,17/

27. Omnia vincit amor, et nos cedamus amoris.
      (El amor conquista todas las cosas, démosle paso al amor) /Bucólicas, 10,69/

28. Una salus victis nullam sperare salutem.
       (La única salvación para los vencidos, es no esperar salvación alguna)

29. Dichosos los hombres de campo, que sí conocen la felicidad.

30. Los dioses ayudan a los hombres que se ayudan a sí mismos, y esto es, mediante el trabajo.

31. Ab iove principium.
      (Empezar siempre por lo importante)

32. Arrectis Auribus.
      (Con los oídos bien atentos)

33. Carmina coelo possunt deducere lunam.
      (Las palabras mágicas pueden traer la luna del cielo a la tierra)

34. Carpent tua poma nepotes.
      (Que tus hijos recojan tus frutos)

35. Fit via vi.
      (Se hace el camino a la fuerza)

36. Forsan et haec olim meminisse iuvabit.
      (Quizá nos acordemos de esto algún día, con júbilo)

37. Iam nova progenies caelo demittitur alto.
      (Ya una nueva raza desciende del alto cielo)

38. Mens agitat molem.
      (La mente mueve materia)

39. Nox atra cava circunvolat umbra.
      (La noche negra nos rodea con su envolvente sombra)

40. Salutem dicit.
      (Desea salud)

41. Satis es potuisse videri.
      (Ya es mucho que halláis podido verme)

42. Vitam in tenebris luctuque trahebam.
      (Yo arrastraba mi vida en las tinieblas y el llanto)

43.  Ab imo pectore.
      (con todo mi corazón)

44. Vox faucibus haesit.
      (su voz se quedó en su garganta)


45. Yo escribí estos versos, otro se llevó los honores.

46. Mientras el río corra, los montes hagan sombra y en el cielo halla estrellas, debe durar la memoria del
      beneficio recibido en la mente del hombre.

47. No todos, lo podemos todo.

48. Persevera y espera un mañana mejor.

49. No cedas frente a los malvados, sino opónte a ellos ardientemente.

50. La desesperación es el medio para quien ya no tiene esperanzas.

51. Cada hombre se dirige a sí mismo, a su gusto.

52. Lo que ha de suceder, sucederá.

53. Instruir como se debe a la juventud, es formar buenos ciudadanos y buenos padres de familia.

54. La poesía es tan grata al oído, como el sueño, al hombre fatigado.

55. Un defecto es fomentado por el ocultamiento.

56. Nunca le preocupa al lobo, cuántas ovejas puede haber.

57. Considera lo que cada suelo soportará, y lo que cada uno rechazará.

58. Al mundo le importa poco lo que un hombre o una mujer sepa; es lo que un hombre o mujer es capaz de
      hacer lo que cuenta.

59. Se puede conquistar solo aquello que es conquistable.

60. Ahora sé lo que es el amor.

61. La memoria de la desgracia es dulce y sirve de recreo en la prosperidad.

62. Aquí estoy, yo soy quien lo hice, vuelve tu espalda hacia mi.


domingo, 9 de junio de 2013

Poema a Virgilio

Me encontraba inmerso en una caótica realidad,
todo a mi alrededor era olor a muerte.
Mi alma divagaba sin rumbo, sin norte, sin sol,
pero alguien vendría a ayudarme 
y cambiar mi suerte.

En medio de la inmensa oscuridad,
una sombra apareció,
tal como a Dante se le presentó
esta sombra de la noche surgió
para mostrarme que no todo era dolor.

¿Quién eres? Pregunté a viva voz,
y esta sombra respondió:
"Calma mortal, 
no estoy aquí para atormentar,
sino para ayudar".

"Pero dime tu nombre"
repliqué tenazmente,
y al verme con la mirada perdida
me dijo: "Soy Virgilio, el poeta,
no temas y sigamos por esta brecha"

Tranquilo mi corazón,
manso mi espíritu,
libre de aflicción mi alma,
caminé con el poeta por lagos de fuegos
y mares de magma.

Virgilio, guíame en valle de sombra
y de muerte. 
Guíame por el sendero de la vida y 
aléjame de la inmundicia y la
superficialidad que destruye
y denigra el alma humana.

¡Oh Virgilio! Es una dicha
tenerte como guía, 
porque de todos los poetas
eres el mejor amigo, 
No en vano fuiste amigo de Horacio, 
ni en vano fuiste confidente de Augusto.

¡Oh Virgilio! Debes saber pues,
que así como Spinoza me inició 
en la filosofía,
Tú Virgilio, luego de leer tus poemas
y tu magnánima Eneida,
me iniciaste en la escritura.

¡Oh Gran Virgilio! Así como me guías
por estos valles decrépitos y con 
olor a muerte, te pido pues,
que trates de guiar a mis hermanos, 
los humanos, para que no se pierdan
y no se turben vuestros corazones.

El camino es largo,
este infierno llamado "Mundo",
cada vez más se va perdiendo, 
pero también, cada vez más,
somos pocos los que nos
estamos salvando.

¡Gracias Virgilio por ser mi mentor!
¡Gracias Virgilio por ser mi hermano!
¡Gracias Virgilio por ser mi guía!
Y sobre todo, 
¡Gracias Virgilio por ser mi amigo!





Autor: David Efraín Misari Torpoco.
Ocupación: Escritor y filósofo.
Título: "Poema a Virgilio"
Año: 2013.

jueves, 6 de junio de 2013

Escritores: seamos claros al escribir y explicar


En cierta oportunidad, escuché a uno de mis profesores en la Universidad decir lo siguiente en clase: "Ante alguien que no comprende lo que lees, es mejor hacer dos cosas. Primero, lo mejor es tratar de explicarles en síntesis, aquello que has expuesto, y si aún así, no entiende, entonces lo segundo, es hacer caso omiso y dejarlo ahí.

Cuando deseamos precisar alguna idea, muchos caen en la verborrea o en el uso inapropiado de la retórica para darse de "eruditos", sin darse cuenta que las mejores ideas, son las que se expresan con sencillez y claridad. 
Uno de los problemas de la redacción, se debe a la excesiva cantidad de palabras que plasman en sus escritos, lo cual es perjudicial para el lector, ya que puede caer en el aburrimiento o simplemente en la incomprensión de lo leído. Se debe tener en cuenta que lo fundamental para exponer y plasmar una idea o un pensamiento sobre el papel, recae para mí, en un solo aspecto: la síntesis del mensaje.
Tal como Spinoza lo entendió, la síntesis recae en la "precisión y concisión" del mensaje. Ser PRECISO significa "expresar solamente aquello que se quiere comunicar", mientras que ser CONCISO significa "emplear o utilizar la menor cantidad de palabras posibles para que el mensaje sea claro." 



Más allá de esto - al igual que un emisor y receptor - el escritor debe tener en cuenta que aquel que va a leer su obra (en el cual expone sus ideas, pensamientos o discurso) debe ser lo más claro posible. Para esto, uno debe ser conocedor del tema que quiere transmitir, pues debe estar preparado para las futuras críticas o recomendaciones que se le pueden hacer, sobre todo la crítica del "practicismo" de la opinión común
Uno no debe tener miedo al momento de exponer o fundamentar una idea o una opinión con respecto a un tema. Si no lo puede hacer de manera oral, recurre a la escritura y entonces lo precisa. Es por ello, que la precisión y concisión, determinarán si el mensaje - que uno como escritor transmitió - llegó o no al lector. La clave para esto, es pues, la síntesis. 
Esta síntesis, aparte de tener los dos elementos ya mencionados, debe también ser coherente y contundente, entendiéndose por COHERENCIA a la relación de ideas que forman un pensamiento con la realidad, mientras que ser CONTUNDENTE, implica que sea evidente y que no admita contradicción con aquello que proponga o cite.
Teniendo en cuenta estos elementos claves para la redacción, finalizo diciendo que todo escritor/redactor, debe conocer bien el tema que abordará, de lo contrario es mejor no inmiscuirse en terrenos ajenos. Bien lo decía Wittgenstein "De lo que no se puede hablar, hay que callar" (Tractatus, 7)

Escrito por: David Efraín Misari Torpoco.