martes, 5 de junio de 2012

Los Grandes Hombres recurrieron a la razón y no a la fe

Muchas veces nos topamos con hombres religiosos que cuando nos ven leyendo un libro de un gran pensador nos dicen que los hombres más perversos de la historia fueron aquellos que no creen en Dios y cuyos hombres están destinados al fracaso, por lo tanto uno no debe leer tales libros. Sin embargo, cuando yo me he topado con ellos, les he dicho un par de veces, que si investigan en la historia y recurren a las fuentes, se darán cuenta que justamente fueron estos hombres, considerados “ateos”, “escépticos” o “agnósticos”, los que más han prevalecido con sus descubrimientos e investigaciones, aportando a la humanidad un valioso legado.

Estimados amigos y amigas, no nos engañemos más, los grandes hombres que han hecho historia y de los cuales casi todos hemos estudiado en el colegio, academia o universidad, han sido los “no-creyentes”. Ellos han aportado mucho más que los “creyentes”. Y ¿por qué hago esta distinción? Simplemente porque como todo ser humano que anhela la mejora para este mundo, tiene que tener los pies bien puestos sobre la tierra y no en las nubes. Algunos dirán por ahí “Hey! Efraín pero si al estudiar filosofía, no te das cuenta que la filosofía de por sí está ya por las nubes con sus conceptos abstractos y palabras extrañas”, bueno pues a quien piense así le digo “Justamente el deber como filósofo es primeramente explicar lo complicado de un proceso en el pensamiento, para elaborar algún concepto o idea y luego llevarlo a la parte práctica”, por ejemplo, Sócrates filosofaba mucho, pero su filosofía no estaba “en las nubes” sino en el suelo ateniense, me refiero a su preocupación por el hombre, él deseaba que este viva mejor y sin prejuicios. De la misma manera muchos otros grandes filósofos a lo largo de la historia hicieron lo mismo, pues no debemos olvidar a Marx cuando dijo que se debe transformar al mundo. Entonces empecemos.

Sin embargo, el camino del filósofo está lleno de detractores y sincretistas que siempre buscan ponerle trabas u obstáculos a la labor de este. Entre ellos los hombres religiosos. La religión muchas veces es la que se mete con nosotros, los filósofos, desde la antigüedad (por eso quemaron vivos a muchos grandes pensadores, mientras que los filósofos nunca quemaron a ningún religioso), entonces considero que “ellos”, los religiosos, deben atenerse a las consecuencias, cuando un filósofo los refuta, ya que si ellos buscan querer “imponer” sus creencias y sus dogmas, entonces deben estar dispuestos a escucharnos exponer nuestros argumentos. Luego que no salgan con que nosotros no somos “humildes”, porque quien carece de “humildad” (como ellos), no deben esperar recibirla por parte de los demás.

Ahora bien, luego de esta pequeña perorata, paso a dejarles los mejores pensamientos de los grandes hombres que construyeron la historia del mundo y dejaron sus opiniones en cuanto a la religión.

Pensamientos:

El miedo es la madre de todos los dioses, la naturaleza lo hace toda sola y sin intromisiones.” – Lucrecio 99 – 55 a.C.

En cada escuela hay una antorcha: el profesor. Y uno que la apaga: El cura.” – Victor Hugo.

En materia de ciencias, la autoridad de un millón de personas, no vale más que la humilde opinión de un único individuo” – Galileo Galilei (1564 – 1647)

Para los científicos, la observación es la prueba más creíble y no la revelación.” – Versalius (Anatomista).

Ordenar a los maestros de astronomía que refuten sus propias observaciones, es ordenarles que no vean lo que ven y que no entiendan, lo que entienden.” – Galileo Galilei.

No entiendo cómo puede ser posible que la carrera del sacerdocio esté plagada de mitos y fábulas. Si el vulgo llega a enterarse de esto, no existirían las iglesias y menos nosotros.” – Richard Hooker (Teólogo – 1554 – 1600)

CRISTO NO ES DIOS, no es el Salvador del mundo, sino fue un simple hombre, un hombre pecador y un ídolo abominable que Constantino creó. Todos aquellos que lo veneran son idólatras abominables y Cristo no regresó de la muerte, ni tampoco ascendió a los cielos. SANTO DIOS!” – Matthew Hammond, Clérigo. (Por decir esto fue quemado vivo por el obispo de Norwish en el año 1579. Una prueba más que los curas de la edad media cuidaban y protegían bien sus intereses y el mito).

Todas las religiones tienen en común que son un atentado contra el sentido común; ya que poseen una variedad de elementos tan inútiles, sórdidos e insultantes a la razón humana, que cualquiera inteligencia superior de reiría de ellas.” – Pierre Charron, Teólogo francés y sacerdote católico (1541 – 1603).

La civilización no encontrará la perfección hasta que la última piedra de la última iglesia caiga sobre el último sacerdote.” – Emile Zola.

Que yo recuerde, no hay una sola palabra en los evangelios que alaben la inteligencia.” – Bertrand Russell.

Algunos critican que los errores de la filosofía son ridículos, pero no se dan cuenta que los errores de la religión son los más torcidos y peligrosos” – David Hume (1711 – 1776)

Si volvemos al principio, veremos que la ignorancia y el miedo crearon a los dioses, que la fantasía, el entusiasmo y el engaño los adornaron e hicieron que la debilidad los venere, que la credulidad las mantenga, y que “el respeto”, la costumbre y la tiranía las apoyara para que la ceguera humana sirva a los intereses del estado y de la iglesia.” – Barón D´Holbach (1723 – 1789).

Si la ignorancia de la naturaleza fue el origen de los dioses, su conocimiento será la que los destruya.” – Barón D´Holbach.

Solamente disipando las nubes y fantasmas de la religión, descubriremos la verdad, la razón y la moralidad.” – Barón D´Holbach.

Dios es una esencia de la que no se sabe absolutamente nada, hasta que esta terrible blasfemia, sea desechada, nunca habrá una ciencia liberal en el mundo.” – John Adams (1797 – 1806).

De todas las tiranías que afligen a la humanidad, la tiranía de la religión es la peor, cualquiera otra se limita al mundo en el que vivimos, pero la religión nos persigue más allá de la tumba hasta la mismísima eternidad.” – Mstre. Dsta. Thomas Paine (1737 – 1809)

Todas las iglesias, ya sean judías, cristianas o musulmanas, son invenciones humanas, para aterrorizar y esclavizar a la humanidad y para monopolizar el poder y el dinero.” – Mstre. Dsta. Thomas Paine (1737 – 1809)

En la biblia hemos aprendido a ser crueles, a violar y asesinar, creer en un dios cruel ha generado un hombre cruel. La biblia es una historia de debilidades que sirven para corromper y brutalizar a la humanidad.” – Mstre. Dsta. Thomas Paine (1737 – 1809)

Thomas Paine no necesita monumentos, él erigió ya un monumento en el corazón de todos los amantes de la libertad.” – Andrew Jackson (ex – presidente E.E.U.U. 1829 – 1837)

La debilidad más detestable, la crueldad más terrible y las mayores miserias que han afligido a la humanidad tienen sus raíces en esa cosa llamada religión.” – Mstre. Dsta. Thomas Paine (1737 – 1809)

Pero esto no queda ahí, pues actualmente Estados Unidos se jacta de ser un país muy religioso, sin embargo olvidan algo muy importante, sus primeros presidentes fueron hombres no-creyentes, los cuales hicieron grande a esa nación, precisamente por pensar de manera distinta a los religiosos. Tenemos así una gran anécdota cuando George Washington sintió cierto día fastidio en una iglesia católica y el cura al final de la misa le dijo “He notado que usted está incómodo o fastidiado escuchando la misa, si se siente usted así, es mejor que no venga, pues da mala impresión a los fieles” y Washington le respondió “Muchas Gracias, ahora sí ya estoy tranquilo.”

Ahora pasemos a leer que fue lo que dijeron los ex – presidentes norteamericanos:

El Clero cree que todo poder confiado en mi persona será ejercido en oposición a sus esquemas y ¿saben qué? TIENEN RAZÓN.” – Thomas Jefferson (1801 – 1809)

Raras veces he encontrado a una persona inteligente, cuyas opiniones no fueran reducidas y deformadas por la religión.” – James Buckanan (1857 - 1861)

Mis opiniones previas sobre la poca solidez del cristianismo y la salvación, se ha vuelto más claro y fuerte con el paso de los años.” – Abraham Lincoln (1861 – 1865)

 Y por último nos queda recordar la sentencia del griego EPICURO (341 – 271 a.C.)

¿Dios quiere evitar el mal, pero no puede hacerlo? Entonces no es Omnipotente, ¿es capaz de hacerlo pero no quiere? Entonces es Malvado.

¿Dios puede y quiere evitar el mal? Entonces ¿por qué permite la maldad?, ¿Dios no puede, ni quiere evitar? Entonces ¿por qué llamarlo Dios?

Y agrega David Hume: “El poder de Dios es infinito, hace todo lo que quiere, pero ni el hombre, ni algún otro animal es feliz, por lo tanto, Dios no desea la felicidad. Las preguntas de Epicuro siguen sin respuesta: ¿Realmente Dios puede evitar el mal? Si es así, porqué no lo hace de una buena vez, y si no puede hacerlo ¿por qué llamarlo Dios?

sábado, 2 de junio de 2012

Diferencia entre FILÓSOFOS y SOFISTAS II - Siglo XVIII

Bien, este breve artículo es debido a algunos inbox y comentarios que recibí al facebook para explicar un poco más sobre los mencionados "sofistas del siglo XVIII". Sin embargo, antes de empezar con esta segunda parte respecto a las diferencias entre los filósofos y sofistas, cabe reiterar algunos puntos que quizá no quedaron tan claros en la parte I de este escrito.  Bien, empecemos.

Hubo dos periodos que marcaron la época de los sofistas griegos:
  1. Los anteriores a la guerra del Peloponeso, entre los cuales destacan Protágoras, Gorgias, Pródico y Hipias.
  2. Los posteriores a la guerra del Peloponeso; aquí tenemos a Trasímaco, Calicles, Antifonte y Critias.
Sabemos bien que el primer grupo dirigían sus sofismas hacia “la legitimidad de las leyes”  y buscaban (según ellos) los valores sociales y morales. Mientras que el segundo grupo, se dedicó más a la elaboración de sofismas o lógica sofística para poder vencer con “argumentos torcidos” un debate dialéctico a sus rivales y hacerlos quedar mal, sin importales si lo que decían era verdad o no. Pero las características más comunes que debemos tener en cuenta para identificar a estos sofistas en el mundo griego antiguo son:
  1. El escepticismo religioso.
  2. Aplican relativismo a los contextos sociales, morales, culturales, políticos, gnoseológicos, etc. Les gustaba reducir el pensamiento de algo para salirse con la suya mediante el uso de sus sofismas.
  3. Cobraban por enseñar. Sin importarles que sea verdad o mentira lo que enseñen.
Fue así como los sofistas tuvieron una influencia negativa en la antigua Grecia.

Sin embargo, también se ha llegado a comparar a los filósofos de la ilustración – me refiero a los enciclopedistas – como especie de “Sofistas del siglo XVIII”.  Esto se debe a que los franceses comenzaron a cuestionar abiertamente los supuestos morales y las cuestiones religiosas que por aquel entonces eran predominantes del sistema feudal y eclesiástico como reguladores del orden social. Por ejemplo, tenemos a DIDEROT, quien trata de examinar todo, remover todo sin excepción, ni reservas”. Lo bueno de su método, lo cual lo salvó de ser catalogado como “sofista” fue que él utilizó las referencias (bibliografía, historia, etc) para que el lector pueda tener mayor oportunidad de conocer más cosas al leer la enciclopedia.  Otro enciclopedista que fue mal visto por aquella época, fue VOLTAIRE, destacando como uno de los más acérrimos defensores del carácter social y popular del saber.  Para Voltaire, la “Virtud” no es innata, sino que esta puede ser enseñada a todos los hombres sin distinción de rango social o racionalidad.  Fue así como con D´Alembert y Diderot, entre otros, lograron en 1755 elaborar “La Enciclopedia”, en cuya obra tenía reunidos todos los conocimientos que hasta la fecha se habían acumulado. El objetivo principal de esta Enciclopedia no fue otro más que emancipar a todos los hombres en la educación pública y una vez alcanzado la mayoría de edad, poder ejercer cargos públicos e importantes. 

Ya por el año 1757, tras publicar el VII tomo, se habían suscrito unas 4.200 personas a la Enciclopedia. Fue ahí, donde se desencadenó una polémica sobre un artículo que escribió D´Alembert y Rousseau le escribió una carta como respuesta a dicho artículo “Ginebra”. Desde ahí, la Enciclopedia fue objeto de algunas burlas, por ejemplo tenemos al francés Moreau quien llamó a los enclopedistas “Sofistas” (Cacouacs) por catalogarlos de parlanchines y “mete cuentos, como también el caso de Charles Palissot de Montenoy (1730 - 1814) uno de los enemigos de Diderot, en la cual ataca en su pequeña obra “Pequeña Carta sobre grandes filósofos”  (Petites lettres sur de grands philosophes) donde llega a decir que los enciclopedistas con tal de llenar información, han recurrido a algunas invenciones a fin de tapar los vacios en la historia, pero como eso no puede ser demostrado, quizá tengan ventaja en demostrar lo que no se puede demostrar y así hacen creer a los que no investigan que fue así. Ante eso, Voltaire reaccionó y lo calificó de fárrago, al no establecer un orden y decir las cosas por decir. Sin embargo, Palissot ya había dejado algunas dudas con aquel escrito y en 1759 se prohíbe en definitiva la Enciclopedia a raíz de la publicación de “Sobre el espíritu” de Helvetius. Sin embargo, pese a ello, y tras muchas cartas en contra del proyecto enciclopedista, D´Alembert, Marmontel y Duclos decidieron retirarse. Diderot siguió solo durante siete años.

Cabe indicar en honor a la verdad académica, que algunos pocos escritos de Voltaire (ojo, dije algunos, no todos) si fueron algo “exagerados” y en algunos casos recurrió a la deducción (no tanto “imaginación”) de cómo pudo haber sido algún suceso y lo explicó con sus propias palabras, como cuando escribe con datos equivocados sobre la muerte de Galileo Galilei.  Pero en otras investigaciones, el mismo Voltaire investigó demasiado bien algunos puntos y dio grandes aportes a la cultura también. Supongo que algunos enciclopedistas más hicieron lo mismo (esto es una suposición mía, la cual puede ser discrepada), otros no (por ello algunos decidieron retirarse del proyecto para no manchar su reputación).

Pero en los aportes e investigaciones de Diderot, no se encontraron estos vestigios, o sea, Dennis Diderot si trabajó e investigó bien.  Esta es una de las razones por las cuales algunos consideraron de “sofistas” a algunos enciclopedistas, pero siempre debemos tener cuidado y no porque tachar a “todos” por igual, pues no porque algunos abogados realicen mal su trabajo o sean corruptos, quiere decir que ya “todos los abogados” sean corruptos y por lo tanto la abogacía debería de desaparecer. Esto no es así, nunca es bueno meter a todos en el mismo costal. La investigación, la historia y el estudio integro o análisis de algo, con el tiempo te dará la razón de lo que estuvo bien o lo que estuvo mal.

Pues bien, hecho esta aclaración resulta claramente notorio, comprobar que los sofistas y algunos otros pensadores de la antigüedad, desarrollaran ciertas ideas que los ilustrados del siglo XVIII defenderían siglos más tarde. El mismo Rousseau criticó a los enciclopedistas, sobre todo a D’ Alembert y sin embargo sabemos que D´Alembert le respondió diciendo “Sr. Rousseau usted critica que los sofistas eran aduladores y que usted está en contra de eso, porque implantaban una mala educación a los jóvenes griegos, como por ejemplo, cuando los sofistas decían que el hombre es bueno por naturaleza y que la mejor forma de convivencia es la que procede de la vida primitiva, la cual florece o germina a través de la aparición de un Estado. Y sin embargo, son los mismos temas que usted trata en sus obras”.

En fin, por estas y algunas razones más, algunos enciclopedistas y algunos filósofos de la ilustración (no todos) fueron considerados sofistas, pero otros no, porque no lo fueron. 

Diferencia entre FILÓSOFOS y SOFISTAS

Quizá algunos se sorprendan el por qué analizo este tema, cuando ya la mayoría  - de los - que hemos estudiado Filosofía, tenemos en claro la diferencia que existe entre FILÓSOFOS y SOFISTAS. Sin embargo, me veo en la necesidad de publicar este breve escrito porque "por ahí" existen algunas personas que NO SABEN BIEN diferenciar lo que es un filósofo y la labor que este desempeña, con la labor que un sofista solía ejercer. Esto es sencillo, pues para mis amigos (los Abogados) o también para mis amistades que aún se encuentran estudiando Derecho, es como decirles "¿Cuál es la diferencia entre un Abogado y un tinterillo?", es obvio que ellos ya lo saben. Pues bien, aquí sucede algo similar a lo planteado y sin más preámbulos paso a describir las diferencias que existe entre un Filósofo y un Sofista.

Para empezar, debemos saber en primer lugar que el término "Sofista" (Sophistes) en un principio constituía un título fuerte a los grandes pensadores, pues significaba "maestro en sabiduría", de donde proviene la otra voz griega "sofos" (sophos) = Sabio. Sin embargo, es en el siglo V a.C. (Antes de la Era Común), que el término "sofista" empieza a tomar un carácter peyorativo y degradante debido a aquellos hombres que "sin saber el origen de las cosas", creían saberlo todo. Es aquí donde empieza a prostituirse el término "sofista", y se dejó de lado la concepción de "maestro de la sabiduría", "entendido en la sapiencia", "conocedor y experimentador de la vida", etc., para pasar a significar "maestro charlatán", "falso sabio", "embaucador", "constructor de sofismas", etc. 

El surgimiento de estos "sofistas" se debe a dos momentos cumbres en la historia de Grecia, como por ejemplo, la insatisfacción de las doctrinas de los filósofos naturalistas, ante lo cual, los sofistas se mostraban escépticos ante los conceptos de naturaleza o átomos que tenían los filósofos pre-socráticos (hablo de los primeros naturalistas). Y el otro aspecto, es el factor de la democracia ateniense. Este fue un aspecto político que los "sofistas" aprovecharían muy bien para tomar parte en la historia empleando sofismas antidemocráticos con lo cual criticaban la situación de Atenas en aquella época. También cabe resaltar, que muchos sofistas aprovechaban en sus discursos y hablaban sobre la creencia de los dioses griegos, cuestionando así, muchas cosas sobre ellos y tratando así de desechar estas nociones mediante la construcción de falsos argumentos no inspirados en la razón, sino en la astucia. De ese modo es entendible el llegar a saber porqué los sofistas nunca formaron una escuela propiamente dicha. 

Pues bien, en síntesis estas son las diferencias:

El Sofista: Aquel hombre ambulante que pretendía saberlo y conocerlo todo. El mismo decía saber y conocer "la verdad".
El Filósofo: Aquel hombre que piensa, cuestiona, analiza y concluye sus conceptos sobre la realidad, la vida, la existencia y nunca dice "saberlo todo", sino más bien que está en búsqueda de la verdad, porque reconoce que aquellos que dicen "conocer la verdad" o que "saben ¿dónde está la verdad?", son los que más alejados de ella están. Esos que dicen "conocer la verdad" o "poseer la verdad", esos son los falsos.
El Sofista: Al pretender "saberlo todo", se iba a plena plaza pública y buscaba enseñar sus "falsos saberes" a cambio de dinero.
El Filósofo: No busca enseñar "falsos saberes", sino más bien busca enseñar lógica y coherencia de lo que se piensa a lo que se dice o de lo que se dice y no se practica en vida. El filósofo reconoce que una vida sin cuestionamiento, no merece ser vivida.
El Sofista: Solía pregonar nuevos "ideales" para la formación mental del ciudadao ateniense, pues ellos solían enseñar que todo aquel que quiera tener éxito en la vida pública tiene que saber IMPONER y CONVENCER en las asambleas del pueblo, todo lo que el afirme como cierto, así no lo sea. Y para esto, debía tener una buena elocuencia y una buena retórica, ya que la única forma de seducir a las masas ignorantes, es a través de la palabra.
El Filósofo: Nunca busca imponer nada, solamente busca EXPONER sus argumentos, los cuales no están inspirados en la mentira, sino en la razón, en la lógica, en los procesos deductivo e inductivos del conocimiento humano y de ese modo especificar mucho mejor los temas planteados.
El Sofista: Tenía que buscar la manera (incluso recurriendo a la mentira) de cómo CONVENCER a los demás que su "verdad" es "la verdad". También cabe recordar que cuando el sofista persuade y convence, es porque solamente a tocado puntos a su conveniencia, y no en amor al conocimiento. Al sofista no le importaba si lo que él enseñaba era bueno o no lo era y punto. 
El Filósofo: Si bien es cierto, también habla bien, con elocuencia y todo, pero a la hora de diferenciar al filósofo del sofista, debemos tener conocimiento de que el filósofo puede enseñar aunque no le paguen (muchos compañeros míos han pasado por esto y yo mismo tb), pero el sofista siempre buscará que se le pague antes de impartirte alguna enseñanza.
El Sofista: Hablará cosas que según él dice "saberlas" pero no le importa si lo que enseña es verdadero o no, con tal que le paguen.
El Filósofo: Enseñará cosas que aprendió mediante las investigaciones realizadas y gustoso las podrá compartir con sus amigos o amigas, sin esperar retribución alguna.

En síntesis, no en vano decía Aristóteles lo siguiente: "El sofista parece filósofo, pero NO LO ES, ya que abandona el camino de la verdad y cultiva la desconfianza, respecto a la posibilidad de alcanzar el conocimiento universal y la existencia de principios políticos y éticos que rijan las relaciones entre los hombres". Es por eso que cuando Sócrates se les opuso, haciendo quedar en ridículo a los sofistas, estos le temieron, le tuvieron cólera y algunos lo odiaron.  

Por último, conociendo cómo es la mentalidad frágil de algunos, no saldrán por ahí algunos detractores que digan "Bueno, si tanto dices que el filósofo NO COBRA por enseñar, entonces trabaja GRATIS pues y no te quejes". A los que piensan esto, simplemente me río de ellos, porque una cosa es compartir tus propias investigaciones y enseñar lo que tú has corroborado con la historia y las explicaciones de los grandes hombres forjadores del pensamiento humano, con la temática de la enseñanza, pues los que enseñamos filosofía, también tenemos una vida, también comemos, nos vestimos, etc., y cuando nos contratan para enseñar en alguna institución, simplemente damos lo mejor de nosotros mismos y NO mentimos a los alumnos con las enseñanzas, porque buscamos que ellos al igual que nosotros, aprendan y más aprendan a investigar por sí mismos. Eso que quede claro, pero no somos como los sofitas que esperamos que nos "paguen" y luego darles "mierda" de enseñanza a los alumnos y menos como "otro tipo de sofistas" que hablan en las iglesias acerca de los reinos de los cielos y "la felicidad eterna" o que dicen incluso "tener la verdad y conocer la verdad" a la cual tristemente llaman "Dios". Me río de ellos, porque recuerden que "Cuando el burro rebuzna, el sabio ríe", por eso Sócrates se reía cuando escuchaba a los sofistas hablar sus mentiras.

Nota Final: Si alguien quiere hablar de un tema, lo mejor será que primero investigue bien antes de hablar o especular cosas. Es un consejo. Quien tenga entendimiento, que entienda.