martes, 20 de noviembre de 2012

El Nacimiento de un genio italiano: Leonardo Da Vinci

El arte renacentista tuvo su origen en Italia, la cual se divide en tres etapas:

           1. Trecento (siglo XIV)
           2. Quattrocento (siglo XV)
           3. Cinquecento (siglo XVI)

Por historia, sabemos que los artistas renacentistas concebían sus obras según los modelos de la antigüedad clásica, pero agregándole un valor adicional en todas sus obras, un valor propio de su creatividad. En todas sus obras, belleza y armonía trabajan conjuntamente ciñéndose a los principios de las reglas naturales, la cual consistía en "un orden divino sobre las cosas". Bajo esta noción, no reparaban en conflictos con las ideas fundamentalistas de la iglesia y el mundo cristiano.
El modelo de belleza que se esbozaba en aquellas pinturas, era proporcionable a los ideales del cuerpo humano, clasificándolo así, en varios estilos y diferentes tipos. Fueron precisamente estas adopciones que marcaron las bases de un arte no solo clásico, sino también de carácter científico por la luminosidad y el equilibrio. Los estudios de la óptica (sus leyes) dieron como resultado la perspectiva central que desde entonces (por más de quinientos años) han trascendido en escultura y pintura. 
El Nacimiento del Genio
Leonardo di ser Piero Da Vinci (1452 - 1519) era florentino y fue escultor, arquitecto, físico, ingeniero, filósofo, matemático y pintor. Nadie fue tan curioso como él. Tenía una notable capacidad por aprender todas las cosas y querer estudiarlo todo. Dejó numerosos manuscritos ilustrados con gran cantidad de dibujos. En materia científica, solía escribir sobre la necesidad de la observación y la experiencia, llegando a ser considerado como uno de los sabios modernos. 
Da Vinci, fue el modelo del hombre renacentista, un genio solitario que abarcó variadas facetas del conocimiento. El constante empeño e interés que tenía por aprender la anatomía humana, el mecanismo de vuelo en las aves y la estructura interna en los animales y plantas, fueron parte de sus consagrados estudios personales. Como escritor, filósofo, poeta e investigador, se dedicó a realizar estudios en materia de fisiología, química y medicina general. 
Sin embargo, pese a poseer muchos conocimientos, la fama de Leonardo se debió a sus pinturas, en las cuales revelaba admirables dotes de dibujante, un gran sentido de la composición artística y un perfecto manejo de la luz y la sombra. Fue así como llegó a pintar numerosos frescos y óleos. 
Entre sus pinturas más destacadas tenemos:

  • La Última Cena (la cual ocupa la pared del fondo del refectorio del convento de Santa María de las Gracias, de Milán, en donde resalta la figura de Cristo, sobre la ventana central, luego de pronunciar "En verdad os digo, uno de vosotros me traicionará".
  • La Gioconda (La Joconda), más conocida como "La mona lisa", quien sobresale entre sus óleos. Este retrato adquirió fama por su delicada factura y su inigualada expresión, prueba de su singular penetración psicológica que tuvo Leonardo.
A diferencia de otros artistas del renacimiento, Roma disfrutó muy poco de él, pues tras ser llamado por el Rey Francisco I de Francia, Leonardo viajó a ese país, en donde finalmente falleció.

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