domingo, 25 de septiembre de 2011

EL MATERIALISMO DE HOBBES

Durante la mitad del siglo XVII, donde casi la mayoría de personas vivían apegadas a la fe y al dogma de la religión, muy pocos hombres fueron valientes de no creer en religiones, ni en algún Dios. Por más que ellos sabían que sus vidas corrían peligro, aun así decidieron perseverar y ser firmes en su pensamiento, pues estaban convencidos que la razón no los iba a engañar.

Uno de estos hombres de aquella época fue Thomas Hobbes, quién nació un 5 de abril de 1588 y fallece un 4 de diciembre de 1679, dos años después de la muerte de Spinoza. Pasó a la historia de la filosofía, por sus teorías políticas y sociales, pues aunque también se desempeñó en otros campos de estudio (historia, geometría, teología, ética), este hijo de un Clérigo destacó en la filosofía política. Por otra parte, se sabe que durante - casi - gran parte de su vida, se desempeñó como tutor de niños aristocráticos, entre ellos el niño Carlos, quien más tarde pasaría a ser el Rey Carlos II de Inglaterra. Se dedicó a ello, porque Hobbes tenía dos enemigos fatales: La iglesia, que lo condenaba de ateo y la Universidad de Oxford. Y ¿por qué la universidad de Oxford? Porque la mayoría de las universidades en aquella época, seguían estatutos religiosos.

La doctrina de Hobbes, como la filosofía misma de su pensamiento, era monista o materialista y esto se debe a que los principales libros que Hobbes tenía en su biblioteca eran los textos de los filósofos clásicos que estudiaba, tales como: Epicuro, Demócrito (griegos) y el latino Lucrecio.

Hobbes no solo negaba cualquier idea de lo inmaterial, sino que además no creía en que algo inmaterial pueda existir en un mundo material. La capacidad intelectual de Hobbes para formar argumentos era increíble, sabía muy bien como argumentar no solo sus posturas o sus pensamientos, sino también incluso encontraba muchos puntos débiles en los argumentos de la religión, como por ejemplo: Cierto día caminaba Hobbes y se detuvo a comprar un poco de frutas, para su mala suerte, se encuentra con un sacerdote y éste le dice: “Es el colmo!! Cómo es posible que se hayan formado varias “sectas” y grupos de personas que no quieran ir a la iglesia ¿no veis lo malo y peligroso que resulta abandonar el camino de la fe verdadera, la de nuestro Dios?” y Hobbes de manera inteligente respondía: “Pero acaso ¿no veis que la horrorosa historia de ese sectarismo y de esos grupos que han abandonado la fe, se debe a las persecuciones y la cacería de herejes, lo cual nos ha enseñado que esa forma de pensar, es totalmente demencial?” y por decir algo así, la iglesia empezó a creer que Hobbes era un ateo encubierto y es más, que él abrió el camino para el ateísmo, porque cuando le preguntaban por su doctrina, él respondía con sinceridad que postulaba el monismo y cuándo le decían “¿Qué es el monismo?”, Hobbes respondía: “Solo existe una sola cosa: LA MATERIA”, con lo cual se refería a que todo lo existente es la materia que vemos, tocamos, sentimos, palpamos y nada más y para explicar mejor su filosofía, él dijo:

“El Universo es la masa de todo lo que existe, es corpórea, o sea un cuerpo, con sus dimensiones y magnitudes de largo, alto y ancho, por lo que cada parte del Universo es corporal y lo que no, no es parte del Universo. Y como el Universo lo es todo, lo que no es parte de él, no es nada y por lo tanto: NO EXISTE”.

Esto quiere decir que el Universo es concebido como un gran cuerpo (máquina corpórea), en el cual todo sigue unas estrictas reglas o leyes naturales, a través de las cuales, cualquier fenómeno se debe explicar a partir de los elementos cuantitativos, los cuales son: la materia, el movimiento y los choques de materia en el espacio, porque todos estos elementos cuantitativos, se tienen que producir dentro del mismo Universo, no fuera, porque si lo hacen fuera de él, entonces simplemente se hablarían de cosas vacías, de la nada, en otras palabras, de lo inexistente. No debemos olvidar que Hobbes sacó muchas conclusiones para su teoría, gracias a la filosofía griega antigua, como por ejemplo, Epicuro y Demócrito, los cuales le ayudaron a sustentar, sistematizar de manera coherente su filosofía materialista.

Fue en su obra LEVIATÁN donde cita:

“El universo es corpóreo. Todo lo que es real es material y lo que no es material no es real”.

Con este pequeño fragmento de su obra monumental, Hobbes resume la filosofía materialista y la vincula con una postura determinista del mundo, la cual postula que los fenómenos del Universo se hallan determinados de manera inexorable por la cadena causal de sus propios acontecimientos. Para Hobbes, nada surge al “azar”, porque todo acontecer – necesariamente – tiene que seguir una serie de sus propias causas.


Esto de aquí, contribuyó a que la iglesia empiece a ver los planteamientos de Hobbes, como un sistema filosófico con mucha consistencia y coherencia, puesto que era muy extraño encontrar un argumento “anti-ateísta” que no fuese de manera sistemática, pues ellos lo consideraban “diabólico” porque sostenía que fuera del universo, no podía existir nada (lo cual es muy cierto, pues por simple sentido común, todo lo que existe, existe dentro del universo, ya que no existen “dos o tres o más universos” ¿no?), ante lo cual, ellos no podían revertir esa lógica, ya que Hobbes había dejado sin argumentos a la iglesia. Y la iglesia empezó a decir que lo importante de los aportes en la historia, como en la filosofía de los textos de Hobbes, fue que aporta las fuentes filosóficas más importantes para el ateísmo, ya que para Hobbes la postura de los filósofos escolásticos, sobra la existencia del “alma inmaterial” era inconsistente y carente de sentido, puesto que no podría existir algo “inmaterial” en un Universo material, pues Hobbes solía decir “Si quieren que yo crea que existe un alma inmaterial, en un Universo inmaterial, sería como que me quisieran hacer creer que existe un rectángulo circular”.

Hobbes nunca aceptó la postura sobre la inmortalidad del alma y la iglesia consideró una postura radicalista inmaterial en él, por lo cual y de manera lamentable, muchos de sus escritos (libros) se quemaron en el año 1966 porque la iglesia lo condenó como ateo, tanto fue la superstición de los creyentes y de la iglesia que los sacerdotes y profesores de Teología como el filólogo y cronólogo inglés Richard Bentley comenzaron a decir: “Todos los infieles ingleses son hobbesianos, lo que significa que son totalmente ateos”.

Irónicamente la tumba de Thomas Hobbes yace dentro de la iglesia de Derbyshire en Inglaterra.

Síntesis de la filosofía materialista de Hobbes:

• El pensamiento filosófico de Hobbes se define por enmarcarse dentro del materialismo mecanicista, la cual postula que sólo existe un "cuerpo" y niega la existencia del alma.

• También dice que el hombre está regido por las leyes del Universo. En estos dos conceptos su pensamiento es parecido al de Spinoza, sin embargo se diferencia en gran medida de éste al afirmar que el hombre es como una máquina, ya que según Hobbes, el hombre se mueve continuamente para alcanzar sus deseos; este movimiento se clasifica en dos tipos: de acercamiento, el hombre siempre se acerca a las cosas que desea y de alejamiento, el hombre se aleja de las cosas que ponen en peligro su vida. De ese modo sostiene que la sociedad está siempre en movimiento.