lunes, 19 de octubre de 2009

EL ARTE DE ESCRIBIR: UNA PLUMA PARA EL PENSAMIENTO


“La imaginación crea cosas que pueden ser o pueden suceder, mientras que la fantasía inventa cosas que no pueden existir, que no pudieron ser, ni serán. Y sin embargo, quien sabe, quizá puedan ser. Cuando la fantasía creó la alfombra mágica, ¡Quién hubiera creído que un día volaríamos a través del espacio”

Constantin Stanislavsky.

Algunas amistades me han preguntado: “¿David por qué has empezado a escribir?”, otras amistades “¿Quieres ser escritor y ya no filósofo?” y algunas más “¿Qué le encuentras de bueno el escribir?”, “¿Piensas dedicarte a la escritura?”.

Bien, no pasaré a dar una respuesta a cada pregunta, pero lo que haré es dar una respuesta general a sus interrogantes.

Para mí el escribir consiste en un acto de reflexión y en una actitud crítica, para lo cual, muchos me consideran un rebelde. Soy de la idea, que un escritor debe tener cierta actitud rebelde para poner énfasis a sus ideas, opiniones, comentarios, críticas, análisis y reflexiones, pues debe hacer uso de la libertad de expresión.

Aunque se puede escribir de todo, no necesariamente se ha de conocer “todo”, pues bien dijo el poeta latino HORACIO “saberlo todo es imposible”. En lo que alude a mi persona, el lector podrá hallar en lo que escribo una desazón, una contrariedad, un buen análisis, un descontento en algunos temas o algún elogio en otros. Pues lo que realmente pretendo es ver la realidad desde un ángulo distinto, inédito, tal vez oscuro y sombrío, pero siempre tratando de aportar alguna idea principal, alguna clave en el contenido de mis escritos o algún aporte al cambio de vida en una persona. Me gustaría hacer reflexionar al lector de la situación en que vive y de cómo poder afrontar situaciones adversas. No soy un soñador, sino un idealista, pero no uno que vive en el mundo de las ideas, sino uno que busca llevar esas ideas a la realidad y se pueda cambiar la manera de pensar. Al plasmar una idea motivadora, una idea perspicaz, una idea contundente, que por un momento te lleve a pensar que sí existe solución a tu problema y no que te encierres en un mundo agobiante marcado por un sátiro destino, pues ese cambio y esa solución al problema no deben ser externo, sino interno, en la conciencia.

La gran pregunta que se hacía el psicólogo alemán WUNDT era “¿cómo puedo trastocar la realidad sin antes haber trastocado la subjetividad de un individuo?”, solamente se puede lograr esto, si se conoce el pensamiento de un individuo. Es así como el pensamiento de los grandes hombres a través de la escritura, a través de sus aportes literarios, a través de sus obras, inclusive muchos de ellos escribieron por ciertos impulsos irrefrenables ante tanta injusticia que veían y vivían a diario en su sociedad, llegan a escribir obras extraordinarias con mensajes esenciales que cambian la manera de ver al mundo y ser más humano. Pero para ello hace falta un gran espíritu crítico también, el cual se empieza a forjar desde la juventud, motivo por el cual uno de los más grandes escritores alemanes, GOETHE dijo: “Nunca podré entender aquel lugar común por el cual se afirma que sólo en la adolescencia y la juventud es lícito poseer espíritu crítico”.

Se escribe mejor desde la juventud, por la lucidez de ideas y por el irrefrenable espíritu crítico que uno posee. Aquél que sólo escribe por consigna no es escritor, pues para escribir tiene que sentir un llamado al cambio, una vocación de querer y poder plasmar sus pensamientos no para beneficio suyo, sino para beneficiar a los demás. El escritor tiene una misión, la cual es llegar al lector mediante la expresión y manifestación de su pensamiento. Sabido es que cuando uno lee una obra, lo primero que se busca es el mensaje o la idea central, pero yo busco algo más, trato de analizar el porqué llegó a tal conclusión, o el porqué escribió eso, o ¿cuál fue la causa o el origen que lo motivó a escribir tan bella novela o tan gratificante idea?, uno siempre tiene que buscar en la lectura mucho más de lo que el escritor quiere dar a conocer, a esto lo denomino “explorar las ideas de trasfondo”.

El escribir siempre será en mí un arte, pues gracias a la escritura uno puede ser capaz de reflejar y plasmar los más bellos pensamientos e inmortalizarlos. Uno no debe escribir pensando en volverse un gran escritor y ser millonario – pues como lo dije antes, si lo hace por consigna, no es escritor – uno tiene que escribir porque realmente sienta la vocación de la pluma en el pensamiento y un estilo de vida prudencial, como también debe saber seleccionar las obras que uno lee, pues éstas influyen mucho en la elaboración de sus escritos.

Finalizo diciendo que un escritor nace del talento y del tiempo…tiempo para observar, estudiar y pensar. Por ello no se puede permitir el lujo de desperdiciar aquellas horas de ocio, desperdiciándolo en cosas no esenciales. A menos que haya nacido rico, es mejor que se prepare para vivir sin demasiados bienes terrenales. Para ello es preciso decidir qué es más importante para uno: vivir con lujos o escribir bien. No hay que atormentarse por ambiciones contradictorias. Para ser escritor, necesitas todo el cerebro que tienes.

El arte nada enseña, como no sea la significación de la vida. La “Gran Obra” ha de ser inevitablemente oscura, excepto para un puñado de hombres, para aquellos que como el mismo autor, están iniciados en los misterios del saber y del conocimiento”.

sábado, 17 de octubre de 2009

KANT Y LA DIFERENCIA DE LO REAL Y LA REALIDAD


En filosofía se nos enseña que la realidad parte desde la percepción del sujeto y lo real como lo que es independientemente de si es percibido. Pero si seguimos este “concepto”, nos percatamos que trata de plantear la posibilidad de que la visión de lo que está sucediendo sea falsa, y que es posible que el cerebro no diferencie entre una ensoñación o alucinación y lo que tus ojos estan viendo. Entonces sería menester tener a alguien que sea testigo de lo que uno está percibiendo.Lo que me da tranquilidad en cierto aspecto es que lo real puede ir coincidiendo con la realidad a medida que va creciendo el intelecto.

Debemos recordar a LACAN, quien sostuvo que la realidad es el conjunto de elementos reales y lo real es el elemento básico de la realidad. Pero de ahí que la realidad sea falsa o no, es muy distinto.

Pero si sostenemos que lo real es el elemento básico de la realidad, entonces no deja de ser tu percepción lo que valora lo que es “real”, pues estoy de acuerdo en que las cosas que vemos, que palpamos son reales, el sentido común nos dice que esto es así, pero ¿y que hay con las cosas que se escapan?. El hombre ha ido a la luna, es Lo real o es la realidad?. Lo real lo conocen los astronautas, la realidad es lo que la gente vio a través de la televisión.

El Filósofo KANT tenía una manera muy práctica de definir esto, diciendo que LO REAL es la esencia misma de las cosas, el conocimiento último, mientras que LA REALIDAD es lo que la mente humana percibe a través de los sentidos. Lo real se basa en la esencia interna de cada cosa y la realidad en el aspecto externo de lo que se ve o se sabe, de lo que nos dicen o no nos dicen.

Entonces, lo real no es solo aquello que tocamos, ¿acaso tu pensamiento no es real? Y, puestos al cinismo, ¿cómo puedes saber todo lo que sabes? En realidad no sabemos nada si suponemos que todo lo que nos dicen es falso. Por eso el filósofo Descartes hizo su método y se crean ontologías, porque, si decimos que todo lo que no podamos percibir es falso, ¿qué nos queda? Según ese método, no existe nada.Concluyo diciendo que la realidad no es lo que conocemos por real, sino lo que es real en sí. El hombre hay muchas cosas que aún no ha inventado y descubierto y no significan que no existan.